Monday, November 06, 2006

Domingo 29 de julio de 2003 en el DF.

Creo que siempre he tenido este sentimiento extraño acerca de los domingos.
No acaban de gustarme,
no,
realmente no me agradan.
Es, esa sensacion de que algo se termino, de tristeza...

Probablemente apelen a mis recuerdos, cuando en mi niñez, viviendo mi Papa en el DF (y yo en Guadalajara) lo visitaba en viaje relampago en fin de semana. Sabado en familia y el domingo dia de campo(apurado) y por la tarde-noche dos o tres paseos en los cochecitos chocones dela feria permanente que en entonces existia en los terrenos, enfrente a la estacion de Buenavista y al pullman.... Vaaamonos! de nuevo a Guadalajara, lejos de mi Padre.

O tal vez, a los domingos de manejar como locos para regresar de Laredo Tx. a Guadalajara para llegar a clases el lunes -¿no gordito?-

o a esos domingos podridosde levantarse tarde, despues de un sabado reventado en la bodega o en la peña donde nos pusimos hasta el queque (¿keke?) domingo de jugos en Santa Tere con el club quintito version Ghilardi....gris, brillante, pero gris.

Claro, no todos mis domingos han sido terribles.
Tambien estan los domingos de champurrado de masa, birote salado (no fleishman) gorditas recien hechas y chile de uña!
Aah Madre querida! te sigo teniendo en mi corazon -dia con dia.
Y ahora, este domingo de distancia con Josefina, José Benjamin, Jorge Alvaro y Mario....¡Carajo! que solo se puede sentir uno en una ciudad enorme como esta......